LAS LLAMADAS "DROGAS DE CLUB"

Dando continuidad a mi publicación anterior, quiero hacer un breve resumen de algunas de las drogas de moda que, aunque pueden no ser sustancias recién salidas al mercado, la prevalencia de consumo ha aumentado considerablemente.

Se ha vuelto común encontrar a adultos jóvenes consumiendo algún tipo de sustancia psicoactivas en entornos de rumba nocturna o antes de ella. Este tipo de sustancias psicoactivas son las que se conocen como Drogas de Club. Muchos de los consumidores reportan haber iniciado por simple curiosidad o por la presión del grupo social con el cual comparten estos momentos de rumba, y lo hacen simplemente para ganar su aceptación y pertenencia a este grupo.

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Dentro de las Drogas de Club más comunes se encuentran el GHB, Rohypnol y Ketamina; aunque algunas otras, aun sin estar clasificadas en esta categoría por National Institute on Drug Abuse - NIDA, han tomado gran fuerza en este grupo poblacional, tal es el caso de 2CB también conocida como Tucibi o Venus.

Tanto el GHB como Rohypnol son conocidas como la droga de la violación. Estas sustancias pueden ser incoloras, insípidas e inodoras, y se pueden agregar a bebidas y hacer que la víctima las ingiera sin darse cuenta; debido a sus efectos sedantes puede generar en la persona que la ingirió, un sueño profundo, estado de coma y hasta la muerte. En el caso específico del Rohypnol, este puede ocasionar fuertes alteraciones en la memoria anterógrada, evitando así que la persona recuerde lo sucedido. Por otro lado, la Ketamina por lo general es consumida aspirándola por la nariz o en inyección intramuscular y distorsiona las percepciones visuales y auditivas, y produce sensación de aislamiento del ambiente y del ser.

El Tucibi es una droga de diseño que altera todos los sentidos. Se consume habitualmente en polvo (presentada con unas bolsitas en las que aparecen figuras impresas, por ejemplo, dibujos de colores, la S de Superman, calaveras, etc.), aunque también puede ser consumida en pastillas o cápsulas. La persona experimenta alucinaciones visuales y del pensamiento, donde el poder de la imaginación se magnifica, pudiendo llegar a causar un terrible estado de pánico.

Sea cual sea la droga, las consecuencias que estas tienen en la salud física y mental de los consumidores son graves.

En el caso del GHB puede ocasionar nauseas, insomnios, dificultades respiratorias, sudoración, estados de ansiedad y en sobredosis, envenenamiento hasta la muerte. El Rohypnol también puede tener efectos mortales, más aún cuando se mezcla con alcohol u otro tipo de depresores del Sistema Nervioso Central.

La Ketamina además de producir también estados similares al sueño, puede generar alucinaciones, y en dosis aún más altas puede ocasionar delirio, amnesia, deterioro en la función motriz, elevación de la presión arterial y problemas respiratorios que pueden llevar a la persona a la muerte.

El uso continuado del Tucibi (2CB) puede producir problemas graves de ansiedad, desorientación y cansancio extremo. Usualmente se ha encontrado que consumidores habituales terminan padeciendo trastornos depresivos y en casos más extremos, trastornos psicóticos como la esquizofrenia, trastornos paranoides y despersonalización.

En todo caso, independiente de la droga que se consuma, los efectos que generan tanto física como mentalmente son nefastos e incluso mortales; los deteriores funcionales, afectan de manera significativa todas las áreas de ajustes (familiar, social, laboral, académica, personal, entre otras) y terminará en el mediano plazo, en caso de no prestarle atención a tiempo, sumergiendo al adicto en una burbuja insalubre que lo aislará de su entorno y de las redes de apoyo que lo rodean.

¡Actuar a tiempo es la clave!

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